Las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos Primera del Senado aprobaron el miércoles 23 de septiembre el dictamen de la reforma constitucional que exige nacionalidad exclusivamente mexicana para ocupar la Presidencia de la República y las gubernaturas. La Jornada reportó que la votación fue de 23 votos a favor, de Morena, el PT y el Partido Verde, y nueve en contra, del PAN, el PRI y Movimiento Ciudadano, sin abstenciones. Esa cifra no tiene confirmación independiente.
El dictamen reforma los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución, que fijan los requisitos para la Presidencia, para las gubernaturas y para la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, según La Crónica de Hoy y Expansión. El texto obliga a los aspirantes a «no tener ni adquirir otra nacionalidad y en caso de tenerla renunciar a ella previo a solicitar su registro como candidato», de acuerdo con la transcripción que publicó Expansión.
Quien ocupe el cargo tampoco podrá adquirir otra nacionalidad, usar pasaporte extranjero para invocar esa ciudadanía, ejercer derechos políticos en otro país ni solicitar protección diplomática a otra nación, detalló La Crónica de Hoy.
La minuta llegó al Senado la noche del martes, después de que la Cámara de Diputados la aprobó en lo general con 344 votos a favor, 116 en contra y una abstención, tras cerca de diez horas de debate, como informó este medio. El diputado Leonel Godoy Rangel, de Morena, dijo que el régimen transitorio haría aplicable la reforma a partir de los procesos electorales de 2028, sin afectar a quienes hoy ocupan esos cargos, según El Financiero.
El senador Manuel Huerta Ladrón de Guevara, de Morena, sostuvo que la reforma «no es una prohibición general ni una restricción de derechos políticos, sino un requisito de elegibilidad». Ricardo Anaya, coordinador del PAN en el Senado, la llamó «un embate inaceptable en contra de la comunidad migrante». Saúl Monreal, de Morena, dijo que quien aspire a esos cargos «debe tener lealtad a su pueblo». Las tres declaraciones las recogió La Jornada en su edición del 24 de septiembre.
Por tratarse de una reforma constitucional, el trámite se rige por el artículo 135 de la Constitución, que exige el voto de las dos terceras partes de los miembros presentes en cada cámara y después la aprobación de la mayoría de las legislaturas estatales. El artículo 82 vigente solo pide ser mexicano por nacimiento para aspirar a la Presidencia.
El Observatorio Legislativo de Asuntos Globales de la Cámara de Diputados documentó, en un análisis que reportó Expansión, que de quince países latinoamericanos revisados solo Venezuela, con su Constitución de 1999, y República Dominicana, que exige la renuncia con diez años de anticipación, restringen la doble nacionalidad para el Ejecutivo. Los otros doce permiten que una persona con dos nacionalidades ocupe la presidencia.
La discusión y la votación en el pleno del Senado están programadas para la próxima semana, según La Jornada y La Crónica de Hoy. Si el pleno la aprueba, la reforma pasa a los congresos estatales y después a la declaratoria de constitucionalidad. El comunicado del Senado sobre este dictamen no fue accesible al cierre de esta nota.
Fuentes
- La Jornada, sesión de comisiones del Senado, 24 de septiembre de 2026
- La Crónica de Hoy, 23 de septiembre de 2026
- Expansión, artículos reformados y comparado latinoamericano
- El Financiero, votación en Diputados y régimen transitorio
- Gaceta Parlamentaria de la Cámara de Diputados, 23 de septiembre de 2026