El presidente de Serbia, Aleksandar Vucic, presentó este domingo su renuncia formal al cargo, después de casi dos años de protestas que comenzaron tras el desplome del techo de concreto de la estación de trenes de Novi Sad, el 1 de noviembre de 2024, en el que murieron 16 personas, según reportó Al Jazeera.
Vucic cursaba su segundo y último mandato de cinco años al frente de la presidencia. Buscará ahora el cargo de primer ministro en las elecciones parlamentarias anticipadas convocadas para el 25 de octubre, de acuerdo con Bloomberg, que comparó el movimiento con el traspaso que hizo Vladimir Putin en Rusia en 2008, cuando pasó de la presidencia a la jefatura de gobierno ante el límite de mandatos presidenciales.
La presidencia quedará de manera interina en manos de Ana Brnabic, presidenta del Parlamento y aliada de Vucic, hasta que se celebre una elección presidencial, según Al Jazeera. Como uno de sus últimos actos en el cargo, Vucic indultó a 49 personas, entre ellas 23 condenadas por participar en las protestas.
Vucic dijo a la cadena CNN que si la oposición gana las elecciones de octubre reconocerá los resultados y felicitará a sus contrincantes esa misma noche, de acuerdo con el reporte de Al Jazeera. El movimiento opositor Students Win, surgido de las protestas estudiantiles, exige investigaciones sobre corrupción, transparencia en el manejo de fondos públicos y el cese de la interferencia política en instituciones del Estado.
La Constitución serbia de 2006 fija el mandato presidencial en cinco años y limita a dos el número de periodos consecutivos que puede ejercer una misma persona. El primer ministro, en cambio, no tiene límite de reelección y es electo por la Asamblea Nacional, el Parlamento unicameral de 250 escaños, a propuesta del presidente. Vucic ya ocupó ese cargo entre 2014 y 2017, antes de ganar la presidencia en mayo de 2017.
Las protestas, que en su punto más alto llevaron a cientos de miles de personas a las calles de Belgrado y otras ciudades, se prolongaron casi dos años y fueron el mayor desafío político que enfrentó Vucic desde que llegó al poder. El gobierno serbio abrió la ruta hacia la elección anticipada el 7 de septiembre, con el llamado a disolver el Parlamento.
Hasta el cierre de esta nota no había una declaración pública de los líderes de Students Win sobre la renuncia ni sobre la intención de Vucic de asumir la jefatura de gobierno. Tampoco se ha precisado la fecha de la elección presidencial que sucederá al interinato de Brnabic, que la Asamblea Nacional debe convocar conforme a la ley electoral serbia.