Al 1 de septiembre, Nepal contaba 987 muertos y el Tíbet 16 por el desastre del 26 de agosto en el Himalaya, según el recuento publicado por Moncloa. France 24 reportó el mismo umbral superado.
Hay 3,916 desaparecidos en Nepal, 583 de ellos extranjeros, y 546 más del lado chino: 4,462 personas en total. Los equipos de rescate han recuperado con vida a 11,814.
Entre los desaparecidos hay cerca de 900 trabajadores de doce proyectos hidroeléctricos dañados. Alrededor de 500 podrían estar atrapados dentro de túneles.
Nepal desarrolló la hidroelectricidad como su principal fuente de energía y de ingresos por exportación, con obras situadas en los valles por los que descienden los ríos glaciares.
El rescate en los túneles requiere bombeo y maquinaria pesada. El acceso a las comunidades aisladas se realiza por helicóptero desde que los deslaves destruyeron los caminos de montaña.
El 26 de agosto se desprendió una sección de glaciar y el derrumbe quedó registrado como un movimiento sísmico de magnitud 5.2. El agua y los escombros arrasaron casas, edificios, carreteras y puentes en valles de Nepal y del Tíbet.
Los glaciares del Hindú Kush himalayo perdieron hielo 65% más rápido entre 2011 y 2020 que en la década anterior, cifra citada en la cobertura internacional del desastre.
Las operaciones de rescate continúan y las cifras oficiales se actualizan a diario.