Un ciudadano japonés devolvió de forma voluntaria a México una máscara de cuarcita de filiación del norte de Guerrero, fechada entre 700 y 230 años antes de Cristo, en la primera restitución de un objeto arqueológico desde Japón, informó el Instituto Nacional de Antropología e Historia en su boletín 452.
La entrega se realizó el 10 de septiembre en la Embajada de México en Japón. El INAH ubica la pieza en el Preclásico Tardío mesoamericano y la describe como una máscara de cuarcita blanquecina con rostro humano de ojos ovalados, nariz ancha y puntiaguda, labios prominentes y cuatro perforaciones. El instituto la reporta en buen estado de conservación.
El dictamen identificó cinco técnicas de manufactura en la pieza: desgaste por abrasión, tallado por percusión, perforación, ranurado y pulido. La revisión corrió a cargo de Alejandro Bautista Valdespino, subdirector de Monumentos Arqueológicos Muebles de la Dirección de Registro Público de Monumentos y Zonas Arqueológicos e Históricos del INAH.
La secretaria de Cultura del gobierno federal, Claudia Curiel de Icaza, declaró que “esta primera restitución de una pieza arqueológica desde Japón muestra que el cuidado del patrimonio mexicano también convoca a personas más allá de nuestras fronteras”.
El boletín no informa el nombre del ciudadano que entregó la pieza, ni sus medidas, ni la vía por la que salió del país. Tampoco especifica en qué acervo quedará depositada.
La Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos establece que los monumentos arqueológicos muebles son propiedad de la nación, inalienables e imprescriptibles, lo que significa que no pueden venderse ni adquirirse por el paso del tiempo. Esa condición jurídica es la base con la que el Estado mexicano reclama piezas que se encuentran en el extranjero, ya sea en colecciones privadas, en casas de subastas o en museos.
La restitución se suma a la vía diplomática que el gobierno federal ha usado en el sexenio anterior y en el actual para recuperar bienes arqueológicos. Esa vía no depende de un litigio: se apoya en la entrega voluntaria por parte de quien posee la pieza, con la intervención de las embajadas y los consulados. La pieza devuelta desde Japón corresponde a una región, el norte de Guerrero, que en el Preclásico Tardío formaba parte del área de influencia de la tradición olmeca y del complejo Mezcala, cuya producción lítica en piedra verde y cuarcita es la más reconocible del estado.
El mismo mes, el INAH informó en su boletín 451 que México y Francia mantendrán el diálogo por la repatriación del Códice Borbónico, de filiación mexica, que se encuentra en poder de la Asamblea Nacional francesa. Ese caso sigue una vía distinta: la pieza está en manos de una institución de Estado y no de un particular.
La coordinación nacional de Difusión del INAH, a cargo de Beatriz Quintanar Hinojosa, publicó el boletín el 29 de septiembre. El instituto no informó si hay otras piezas en proceso de restitución desde Japón.