El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, advirtió que el trabajo y el mandato completo de la Agencia de la ONU para los Refugiados de Palestina (UNRWA) están en peligro por un déficit de caja de 100 millones de dólares. Lo dijo en la reunión ministerial anual sobre la agencia, celebrada durante la semana de alto nivel de la Asamblea General y copresidida por Brasil, Jordania y España, según UN News.
Guterres describió la situación en Gaza como intolerable y calificó a la UNRWA de presencia estabilizadora crítica. “El statu quo es insostenible. La estabilidad regional está en juego”, declaró.
Los datos que expuso la agencia en la reunión: cerca de 400 trabajadores de la UNRWA han muerto en Gaza desde el inicio de la guerra y cientos de sus instalaciones quedaron inaccesibles, severamente dañadas o destruidas. Más de 10 mil miembros de su personal atienden en la Franja a 1.7 millones de personas y realizan alrededor de 70 mil consultas médicas por semana. El presidente de la Asamblea General, Khalilur Rahman, cifró en casi seis millones los refugiados palestinos registrados bajo el mandato de la agencia.
El comisionado general de la UNRWA, Christian Saunders, informó que 94% de la población de Gaza carece de refugio adecuado y que 98% vive cerca de riesgos ambientales.
Sobre las medidas israelíes contra la agencia, Guterres afirmó que “son totalmente inaceptables e incompatibles con las obligaciones de Israel bajo el derecho internacional”. Se refería a la legislación israelí que prohíbe a la UNRWA operar en territorio israelí, incluida Jerusalén Este, a la confiscación de su sede en Jerusalén en enero de 2026 y a su exclusión de las reuniones de coordinación humanitaria.
El canciller de Jordania, Ayman Safadi, sostuvo que la agencia enfrenta una tremenda escasez de financiamiento y que si la UNRWA falla, dos millones de palestinos en Gaza “pasarán hambre, pasarán frío”. Añadió que transferir sus responsabilidades a los países anfitriones sería “el primer paso para liquidar a la UNRWA”. El enviado palestino ante la ONU, Riyad Mansour, condenó la destrucción de campos de refugiados y pidió financiamiento predecible y suficiente. Participaron también los cancilleres José Manuel Albares, de España; Mauro Vieira, de Brasil, y Badr Abdelatty, de Egipto.
La UNRWA se creó por la resolución 302 de la Asamblea General, de 1949, y su mandato se renueva de forma periódica por ese mismo órgano, no por el Consejo de Seguridad. Presta servicios de educación, salud y asistencia social a los refugiados palestinos registrados en Gaza, Cisjordania, Jordania, Líbano y Siria, y se financia casi en su totalidad con contribuciones voluntarias de los Estados, lo que la deja expuesta a los recortes de sus principales donantes.
El gobierno de Israel no había respondido públicamente a las declaraciones de Guterres hasta el cierre de esta nota.