El portavoz del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, Hossein Mohebi, afirmó el lunes 21 de septiembre que la guerra con Estados Unidos “no ha terminado aún” y que la corporación militar “se ha preparado para una guerra a largo plazo” con armas que, dijo, “aún no se han utilizado”. Las declaraciones fueron recogidas por Euronews y por CBS News, que coinciden en el nombre, el cargo, la cita y la fecha.
El mismo día, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró en una entrevista con Fox News que se encuentra en “modo de decisión” respecto a Irán. Planteó tres escenarios: una acción militar de gran escala, un bloqueo económico más severo o un acuerdo diplomático que podría explorarse durante la semana de alto nivel de la Asamblea General de la ONU.
Dos posiciones distintas dentro de Teherán
Las declaraciones del portavoz militar convivieron con posiciones más abiertas a la negociación. El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Mohsen Rezaei, fijó condiciones para negociar: levantar el bloqueo a los puertos petroleros, liberar activos congelados y retirar sanciones.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, había dicho el domingo que Teherán “no tiene interés en una guerra permanente con Washington”.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, tiene previsto intervenir el miércoles 23 de septiembre ante el Debate General de la Asamblea General de la ONU, de acuerdo con el orden de oradores publicado por Al Jazeera. Trump se dijo abierto a reunirse con él, como publicó Desarticulista el 21 de septiembre.
El contexto de las sanciones
La Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos suspendió el 8 de septiembre las licencias generales que amparaban operaciones de aviación civil con Irán, según la regla final publicada en el Federal Register. Desarticulista documentó esa medida el 21 de septiembre.
Ni el gobierno de Estados Unidos ni el de Irán han publicado un comunicado oficial que confirme contactos diplomáticos en curso. Las declaraciones aquí consignadas provienen de comparecencias públicas de funcionarios de ambos países, recogidas por medios con reporteo propio.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica es una fuerza armada paralela al ejército regular iraní, creada en 1979 tras la revolución que derrocó a la monarquía. Controla ramas terrestre, naval, aérea y de misiles, además de la fuerza Quds, encargada de las operaciones fuera del territorio iraní. Estados Unidos la designó organización terrorista extranjera en 2019.
La semana de alto nivel de la Asamblea General concentra en Nueva York a jefes de Estado y de Gobierno durante seis días y ha servido en ocasiones anteriores como escenario de contactos entre delegaciones sin relaciones diplomáticas formales. Estados Unidos e Irán rompieron relaciones en 1980, tras la toma de la embajada estadounidense en Teherán.