Estados Unidos, Dinamarca y Groenlandia firmaron este martes en Nueva York, al margen de la Asamblea General de la ONU, un acuerdo de seguridad que establece una presencia militar estadounidense permanente en la isla ártica. Lo suscribieron el presidente Donald Trump, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, y el primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen.
El texto reconoce la soberanía de Dinamarca y el derecho de Groenlandia a la autodeterminación, y prohíbe el acceso militar de Rusia y China a la isla, de acuerdo con Aristegui Noticias, que atribuyó la información a la agencia EFE. El contenido íntegro del acuerdo no se había hecho público al cierre de esta nota.
Durante la firma, Trump dijo que Estados Unidos iniciará de inmediato el proceso de desarrollar una gran presencia militar en los sitios apropiados y anunció la construcción de dos bases en Groenlandia, según El Universal. Afirmó también que ningún adversario de Estados Unidos podrá establecer presencia militar en la isla sin autorización escrita de Washington, en la versión de EFE.
La agencia Reuters, citada por La Jornada, precisó los emplazamientos: una instalación de la época de la Guerra Fría en el sur de Groenlandia sería rehabilitada y una segunda base se levantaría en la costa oriental, en un punto que actualmente utilizan las patrullas danesas de trineos de perros. Estados Unidos mantiene hoy una sola instalación en la isla, la base espacial de Pituffik.
Las dos versiones difieren en el alcance político del pacto. Trump ha sostenido desde el 18 de septiembre que el acuerdo otorga a Estados Unidos control permanente sobre la seguridad de Groenlandia, de acuerdo con Expansión. Reuters reportó que ni Copenhague ni Nuuk han confirmado públicamente esa caracterización y que ambos gobiernos describen el arreglo como un beneficio para la isla que preserva su soberanía.
Para el gobierno danés, el acuerdo coloca la supervisión de la seguridad ártica en el marco de la OTAN, en lugar de dejarla exclusivamente en manos de Washington y Copenhague, según la misma versión de Reuters. Las autoridades danesas se pronunciaron con optimismo cauteloso tras el anuncio inicial y señalaron que el arreglo reforzará la seguridad en el Ártico y el Atlántico Norte, de acuerdo con El Universal.
El entendimiento se apoya en el tratado de defensa de 1951 entre Estados Unidos y Dinamarca, que ya autorizaba instalaciones estadounidenses en el territorio y fue actualizado este año para incorporar a Groenlandia, según EFE. NPR reportó el 19 de septiembre el cierre de la negociación entre Washington y Copenhague.
La firma ocurre después de que Trump planteara en meses previos la posibilidad de adquirir la isla y no descartara el uso de la fuerza si las negociaciones fracasaban. El Parlamento danés y el Inatsisartut groenlandés no han informado si someterán el texto a ratificación. Tampoco se han difundido plazos de construcción ni cifras de personal o de presupuesto para las dos bases anunciadas.