El crudo Brent operó el 22 de septiembre de 2026 en torno a los 98 y 100 dólares por barril, alrededor de 24 por ciento por debajo de los 130.80 dólares que la Administración de Información Energética de Estados Unidos registró como precio spot del 15 de septiembre en su serie de precios al contado. La misma serie ubicó al West Texas Intermediate en Cushing en 107.02 dólares ese día.
La agencia estadounidense, que es la emisora oficial de esa serie, no ha publicado precios posteriores al 15 de septiembre. Las cifras de los días 21 y 22 provienen de medios financieros y no de la EIA.
Expansión reportó que el Brent llegó a caer alrededor de 2.1 por ciento durante la jornada, hasta 98.23 dólares por barril. El Financiero lo ubicó en 99.94 dólares, con una baja de 0.38 por ciento, y al WTI en 95.33 dólares. Ambos son cortes intradía.
El día anterior, según La Jornada, el Brent para entrega en noviembre cerró en 100.34 dólares con una caída de 3.4 por ciento, el WTI para octubre en 95.78 dólares con una baja de 4.51 por ciento y la mezcla mexicana de exportación en 96.83 dólares, 4.24 por ciento menos. No se localizó el precio de la mezcla mexicana del martes en el portal de Petróleos Mexicanos, que es el emisor de ese dato.
La Jornada, con firma de Clara Zepeda, atribuyó el retroceso a «posibles negociaciones diplomáticas en relación con la guerra en Medio Oriente» y recogió las declaraciones de Donald Trump sobre su disposición a reunirse con el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, en el marco de la Asamblea General de la ONU. Expansión reportó señales de que Irán podría permitir de nuevo el tránsito por el estrecho de Ormuz bajo condiciones diplomáticas, y la reactivación del oleoducto East-West de Arabia Saudita, que permite sacar crudo hacia el Mar Rojo sin cruzar ese paso.
El estrecho de Ormuz es el cuello de botella por el que sale el crudo del Golfo Pérsico. La amenaza de cierre eleva la prima de riesgo incorporada al precio y la señal de reapertura la reduce. El oleoducto saudita es la ruta alterna que evita el estrecho, de modo que su reactivación disminuye la capacidad de presión asociada a ese paso.
La secuencia de las dos últimas semanas es de ida y vuelta: el Brent subió 23.3 por ciento en la semana al 15 de septiembre, hasta los 130.80 dólares que registró la EIA, y desde el lunes 21 acumula dos sesiones de caídas que lo devolvieron al rango de los 98 a 100 dólares.
El movimiento tiene consecuencias fiscales en México. Los ingresos petroleros del Paquete Económico 2027 se calculan sobre un precio estimado de la mezcla mexicana de exportación, y la Cámara de Diputados tiene como fecha límite el 20 de octubre para aprobar la Ley de Ingresos. El Banco de México advierte en su portal que el precio de la mezcla que publica Petróleos Mexicanos «es un estimado proporcionado exclusivamente para fines informativos».
Falta el precio de liquidación de cierre del martes para el Brent y el WTI, el dato oficial de la EIA para los días posteriores al 15 de septiembre y el precio de la mezcla mexicana del 22 de septiembre en la fuente de Pemex.