La explosión de material pirotécnico ocurrida durante la fiesta patronal de Santa María Canchesdá, en el municipio mexiquense de Temascalcingo, dejó 10 personas muertas y 81 heridas, de acuerdo con el recuento publicado este lunes por La Jornada y por Excélsior. Entre las víctimas mortales hay cinco mujeres, tres hombres y dos menores de edad, según el registro de Excélsior.
La detonación ocurrió alrededor de las 22:00 horas del sábado 5 de septiembre, durante los festejos de Nuestra Señora de la Luz. El material estaba resguardado en una zona contigua a la parroquia del pueblo, de acuerdo con La Jornada.
El coordinador estatal de Protección Civil, Adrián Hernández, informó las cifras de lesionados citadas por La Jornada. Ese mismo diario reportó que hasta la tarde del domingo 54 personas habían sido dadas de alta y 27 permanecían hospitalizadas, cinco de ellas en estado grave. Los heridos fueron trasladados al Hospital General de Atlacomulco, al Hospital General del IMSS 252 de Atlacomulco, al Hospital Nicolás San Juan y a unidades de Temascalcingo y Acambay, según Excélsior.
La explosión destruyó ocho locales comerciales, dañó juegos mecánicos instalados para la feria, derribó una barda del templo y rompió ventanas de viviendas cercanas, de acuerdo con el recuento de daños de La Jornada.
La gobernadora Delfina Gómez expresó sus condolencias a las familias de las personas fallecidas y ofreció el apoyo del gobierno estatal, según la misma nota. La Fiscalía General de Justicia del Estado de México inició la carpeta de investigación y realizó el procesamiento del lugar, que permanece acordonado por la policía estatal. Excélsior reportó que las autoridades trabajan para determinar las condiciones en que se almacenaba el material y qué originó la detonación, y que el Instituto Mexiquense de la Pirotecnia participa en el peritaje del explosivo.
La Diócesis de Atlacomulco solicitó donaciones de gasas, antibióticos, sueros de hidratación y alimentos para el hospital general que atiende a los lesionados, de acuerdo con La Jornada.
La producción y venta de pirotecnia en México está regulada por la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, cuya aplicación corresponde a la Secretaría de la Defensa Nacional: el almacenamiento, el transporte y la quema de artificios requieren permiso de esa dependencia. El Estado de México concentra la mayor parte de la producción nacional, con el municipio de Tultepec como principal centro de fabricación.
Hasta el cierre de este lunes las autoridades no habían informado si el material almacenado en Santa María Canchesdá contaba con permiso, ni habían anunciado personas detenidas o imputadas por los hechos. La Fiscalía mexiquense no ha fijado plazo para los resultados del peritaje.