El pago del rescate bancario de los años noventa suma 2 billones 181 mil 485.6 millones de pesos en intereses y gastos administrativos, y el saldo pendiente supera el billón de pesos. Las cifras, con corte a julio de 2026, aparecen en el reporte del Instituto para la Protección al Ahorro Bancario que publicó La Jornada este lunes.
El desglose del adeudo vigente: 1 billón 165 mil 351 millones de pesos en pasivos del IPAB y 35 mil 852.2 millones del programa de apoyo a deudores.
El IPAB es el organismo que heredó las obligaciones del Fondo Bancario de Protección al Ahorro, el Fobaproa, creado para absorber carteras vencidas de la banca durante la crisis de 1995. La deuda se paga con recursos del presupuesto público y su liquidación está proyectada hasta 2057, treinta y un años más.
La presidenta Claudia Sheinbaum se refirió al mecanismo al ser preguntada sobre el tema. Señaló que el gobierno destina alrededor de 50 mil millones de pesos cada dos años y precisó que ese monto corresponde únicamente a una parte de los intereses, no al capital.
El secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, reconoció que para cubrir esos pagos el gobierno tiene que adquirir deuda.
Ese es el mecanismo que explica por qué el saldo no baja. El IPAB emite bonos de protección al ahorro para refinanciar los vencimientos, de modo que la amortización del principal se pospone y lo que se cubre con presupuesto es el costo financiero. La Ley de Protección al Ahorro Bancario, vigente desde 1999, permite ese refinanciamiento y establece que el Congreso debe asignar cada año, en el Presupuesto de Egresos, los recursos para el pago.
La cifra reportada como pagada, 2 billones 181 mil 485.6 millones de pesos, corresponde a intereses y gastos administrativos. La Jornada la presenta separada del saldo insoluto, que es el que supera el billón.
Puesto en perspectiva presupuestal: el pago bienal de 50 mil millones que mencionó Sheinbaum equivale a un desembolso anual cercano a los 25 mil millones de pesos, y la propia presidenta indicó que no alcanza a cubrir la totalidad de los intereses generados en ese lapso.
Ni Sheinbaum ni Amador Zamora anunciaron una revisión del esquema, una auditoría nueva o un cambio en el calendario de amortización. El Ejecutivo debe entregar el Paquete Económico 2027 al Congreso a más tardar el 8 de septiembre, y ahí quedará asentada la asignación destinada al IPAB para el año próximo.