Las filmaciones que el gobierno mexicano encargó sobre el movimiento estudiantil y la masacre del 2 de octubre de 1968 en la Plaza de las Tres Culturas siguen sin paradero conocido 58 años después. El material lo grabó el equipo del cineasta Servando González Hernández por encargo gubernamental, según la investigación que Gustavo Castillo García publicó este 2 de octubre en la edición impresa de La Jornada.
De acuerdo con ese reporteo, el dispositivo de registro consistió en ocho cámaras instaladas alrededor de la plaza y 14 rollos de 400 pies cada uno, con tomas que cubren de 1967 a octubre de 1968.
El testimonio del decomiso de 1972
El documentalista Demetrio Bilbatúa, que formó parte del equipo, afirma que en 1972 Fausto Zapata Loredo, entonces jefe de prensa del presidente Luis Echeverría Álvarez, decomisó el material que él conservaba. Bilbatúa atribuye a Zapata la frase «todo ese cuerpo fílmico nos lo vamos a llevar».
Ese relato lo sostiene una sola fuente y una sola casa editorial. No hay confirmación del Archivo General de la Nación, de la Secretaría de la Defensa Nacional ni de los herederos de Zapata Loredo, y ninguna dependencia ha publicado un inventario que incluya ese acervo. El Estado no ha dado una versión sobre dónde está el material ni sobre qué se hizo con él.
Qué archivos sí están abiertos
Lo que existe en consulta pública son colecciones fotográficas, no el cuerpo fílmico. El Archivo Histórico de la Universidad Nacional Autónoma de México conserva la colección de Manuel Gutiérrez Paredes, con imágenes de los desalojos de agosto de 1968, y el portal Memórica, de la Secretaría de Cultura, reúne material documental del periodo. La diferencia entre un acervo fotográfico accesible y un acervo fílmico ausente es el punto que la investigación de La Jornada deja planteado.
En la misma edición, el diario publicó un trabajo de investigadores independientes según el cual la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos financió a grupos estudiantiles de derecha antes y después del 2 de octubre. Ese material tampoco viene acompañado de documentos enlazados ni de una segunda casa que lo sostenga.
El reclamo de apertura de archivos
La exigencia de abrir los archivos del Estado sobre 1968 es la demanda central del Comité 68 en la movilización de este viernes, el día en que la presidenta Claudia Sheinbaum conmemoró el aniversario desde Palacio Nacional y dijo que no habrá más represión del Estado a un movimiento social. El patrón de archivos militares incompletos reapareció esta semana en otro caso: el 1 de octubre el gobierno informó que la Defensa Nacional ya no tiene más documentos por entregar sobre Ayotzinapa, sin publicar el inventario de lo entregado. Más coberturas sobre archivo y memoria están en la sección de personas desaparecidas.
Lo que queda sin resolver
No hay constancia pública de que los 14 rollos se hayan destruido ni de que estén depositados en alguna institución. Mientras el Archivo General de la Nación no publique un inventario del acervo fílmico de 1968 ni la Presidencia responda sobre el decomiso que describe Bilbatúa, el paradero del material sigue sostenido únicamente por un testimonio.