Un avión de combate del Ejército de Myanmar lanzó dos bombas sobre el área de un mercado en el poblado de Kyauktaw, en el norte del estado de Rakhine, en el occidente del país, y dejó 33 muertos y 36 heridos. El ataque ocurrió alrededor del mediodía local del lunes 28 de septiembre, hacia las 05:30 GMT. Las cifras coinciden en los cables de las agencias Agence France-Presse y Associated Press.
El Arakan Army, el grupo rebelde que controla la zona, informó que las bombas cayeron sobre el mercado y un puente contiguo, y que entre los muertos hay vendedores, compradores y transeúntes. El grupo advirtió que el número de muertos “puede seguir aumentando”. El mercado era el principal centro mayorista de la región.
Wai Hun Aung, alto funcionario de rescate en Rakhine, declaró a la Associated Press que “este es uno de los bombardeos aéreos más severos en Rakhine” y que el sitio alcanzado “está bastante lejos de los combates y no tiene nada que ver con el conflicto”.
Testigos citados por Agence France-Presse describieron el momento del ataque. Khaing Nu, de 57 años, dijo: “Cuando fui a revisar el lugar donde mi hermana menor vende fruta en el mercado, ya no estaba ni el lugar ni ella”. Khin Myint Chay, de 49 años, relató: “Cuando oí que venían los aviones de combate, me agaché y me escondí cerca del puesto de guardia”.
Un portavoz del gobierno de Myanmar no hizo comentarios sobre el ataque. La junta militar ha sostenido en episodios anteriores que el Ejército “ejerce la máxima contención para evitar daño civil”.
El estado de Rakhine es escenario de combates entre el Ejército de Myanmar y el Arakan Army desde que el grupo lanzó su ofensiva territorial. De acuerdo con datos de Naciones Unidas citados por las agencias, cerca de 500 mil personas están desplazadas en ese estado por el conflicto. Agence France-Presse situó el bombardeo del lunes entre los ataques aéreos más letales registrados en Rakhine desde el que alcanzó un hospital en diciembre de 2025 y en el que murieron al menos 30 personas.
El Ejército de Myanmar tomó el poder en febrero de 2021 con el golpe de Estado contra el gobierno de Aung San Suu Kyi. Desde entonces enfrenta a una coalición de grupos armados étnicos y a milicias de defensa popular que le han arrebatado el control de amplias zonas fronterizas. El Arakan Army domina hoy la mayor parte del estado de Rakhine, donde también vive la minoría rohinyá, sometida a la campaña militar de 2017 que llevó a más de 700 mil personas a huir a Bangladesh.
La superioridad aérea es la ventaja que conserva la junta frente a los grupos que controlan el terreno, y los bombardeos sobre localidades en manos rebeldes se han vuelto la forma predominante de sus operaciones en Rakhine. El monitor Armed Conflict Location and Event Data Project es la referencia que usan las agencias para estimar víctimas del conflicto, cuyo conteo oficial no publica el gobierno.
No hay confirmación ni desmentido del Ejército de Myanmar sobre el ataque, y el comunicado del Arakan Army no está publicado en una dirección propia verificable. La cifra de 33 muertos es la que sostienen las dos agencias con reporteo en el terreno.