El partido Die Linke se convirtió en la primera fuerza de Berlín con 25.7 por ciento de los votos en la elección del domingo 20 de septiembre, la primera vez que lo consigue en la historia de la ciudad. La ultraderechista Alternativa para Alemania ganó el mismo día en Mecklemburgo-Pomerania Occidental con 38.2 por ciento.
En Berlín, la Unión Demócrata Cristiana quedó segunda con 18.8 por ciento, la AfD tercera con 16.3, los Verdes cuartos con 14.3 y el Partido Socialdemócrata quinto con 12.1, su peor marca en la capital. La Alianza Sahra Wagenknecht, con 4.7, y el Partido Liberal, con 2.5, se quedaron fuera. El reparto aproximado de los 162 escaños del parlamento berlinés, según el diario Tagesspiegel, da 56 a Die Linke, 32 a la CDU, 28 a la AfD, 25 a los Verdes y 21 al SPD. Una coalición de Die Linke, SPD y Verdes sumaría alrededor de 97 asientos.
En Mecklemburgo-Pomerania Occidental, la AfD obtuvo 32 escaños, 18 más que en la elección anterior; el SPD quedó segundo con 35.5 por ciento y 29 escaños; Die Linke y los Verdes obtuvieron cinco cada uno. La CDU se quedó en 4.9 por ciento, perdió los 12 escaños que tenía y quedó fuera del parlamento estatal por primera vez, en el que Al Jazeera describe como su peor resultado en los 81 años de historia del partido. La participación fue de alrededor de 76.5 por ciento.
“En nuestra ciudad, el amor y la justicia han triunfado sobre el odio”, dijo Elif Eralp, candidata de Die Linke en Berlín, abogada de 45 años e hija de refugiados turcos, en declaraciones que recogen Al Jazeera y NPR.
El canciller Friedrich Merz, de la CDU, reconoció que el resultado fue un desastre para su partido, según las agencias que publicó La Jornada, y sostuvo que “lo que hay que hacer ahora exige carácter, firmeza y paciencia”. Merz describió sus reformas como “el antídoto contra el veneno del autoritarismo”, según NPR.
Los copresidentes federales de la AfD respondieron de inmediato. Tino Chrupalla calificó la declaración del canciller de “más que endeble” y Alice Weidel afirmó que “Friedrich Merz es el canciller equivocado para la CDU, está hundiendo al partido”. Sudha David-Wilp, del German Marshall Fund, señaló a NPR que “el listón es muy alto para derribar a un canciller en Alemania”.
Mecklemburgo-Pomerania Occidental es uno de los estados del este donde la AfD ha crecido de forma sostenida desde 2016. La ministra presidenta saliente es la socialdemócrata Manuela Schwesig; el candidato de la AfD fue Leif-Erik Holm, exlocutor de radio. Que la AfD sea primera fuerza no implica que gobierne: ningún otro partido del parlamento estatal ha aceptado coaligarse con ella.
Las cifras citadas corresponden al resultado oficial provisional. Los portales de las autoridades electorales de Berlín y de Mecklemburgo no son accesibles por las vías utilizadas para esta nota, y los datos provienen de Al Jazeera, NPR, Tagesspiegel y la cadena pública ZDF. Lo que sigue son las negociaciones de coalición en ambos estados.