La Organización Internacional del Trabajo (OIT) situó en 18 por ciento la diferencia entre lo que ganan las mujeres y lo que ganan los hombres en el mundo, en la declaración institucional que publicó el 18 de septiembre con motivo del Día Internacional de la Igualdad Salarial.
El texto sostiene que la cifra corresponde a millones de mujeres cuyo trabajo sostiene familias, empresas, comunidades y economías, y que siguen sin recibir una paga justa. La declaración plantea la igualdad de remuneración como una cuestión de derechos, principio, dignidad y justicia social para toda persona trabajadora, y reitera el principio de igual paga por trabajo de igual valor.
Ese principio está codificado en el Convenio 100 de la OIT sobre igualdad de remuneración, adoptado en 1951. El Día Internacional de la Igualdad Salarial fue establecido por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas en 2019 y se observa cada 18 de septiembre.
El informe Towards pay equity: A comprehensive response to the gender pay gap, que la OIT publicó el 4 de marzo de 2026, ofrece una medición distinta del mismo fenómeno: en el empleo asalariado, las mujeres ganan en promedio 20 por ciento menos que los hombres. El documento identifica brechas más amplias entre las mujeres con hijos, las que trabajan en la informalidad, las mujeres con discapacidad y las migrantes, sin desagregar un porcentaje para cada grupo.
El mismo informe enumera las medidas que, según la organización, hacen falta de manera coordinada: leyes e instituciones sólidas, políticas salariales, transparencia en las remuneraciones, evaluación objetiva de los puestos de trabajo, diálogo social, inspección laboral, protección social y políticas de cuidados. La OIT sostiene que ninguna de esas piezas basta por separado.
La brecha salarial de género es la diferencia entre la remuneración media de mujeres y hombres, y no equivale por sí sola a discriminación salarial directa: recoge también la segregación ocupacional, la distinta distribución de horas trabajadas y el peso del trabajo de cuidados no remunerado. La OIT distingue entre la brecha bruta y la brecha ajustada por características observables, y sostiene que una parte de la diferencia persiste incluso después del ajuste.
La organización acompañó la fecha con el lanzamiento, el 17 de septiembre, de una herramienta para que las empresas de Moldavia identifiquen sus propias brechas salariales por sexo, según su sala de prensa.
El organismo no publicó en esta ocasión una actualización de la cifra para México. El dato nacional de referencia proviene de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, cuyo siguiente corte trimestral está por difundirse.