Argelia anunció este 10 de septiembre la ruptura de sus relaciones diplomáticas con Emiratos Árabes Unidos y concedió 48 horas al embajador emiratí para abandonar el país. La decisión la comunicó el Ministerio de Asuntos Exteriores argelino en un comunicado difundido por la agencia oficial APS.
El texto atribuye la medida a la multiplicación de actos «provocadores u hostiles» del gobierno emiratí pese a advertencias reiteradas, y afirma que Argel «agotó todos los medios» para preservar la relación bilateral. El comunicado califica ese comportamiento de lamentable e injustificable y sostiene que rebasó los límites de lo admisible entre Estados soberanos.
No hubo un comentario inmediato del gobierno de Emiratos Árabes Unidos, de acuerdo con Al Jazeera.
El deterioro venía de atrás y se apoya en tres expedientes. El primero es el Sáhara Occidental: Emiratos respalda la reivindicación de soberanía de Marruecos sobre el territorio y Argelia apoya al Frente Polisario, que exige la independencia. El segundo es la relación con Israel: Emiratos firmó los Acuerdos de Abraham en 2020 y Argelia se opone a la normalización. El tercero es el Sahel, donde ambos países tienen intereses enfrentados y donde Emiratos ha ampliado su influencia.
El presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, ya había expresado su posición sobre el papel emiratí en la región. «Dondequiera que ponen un pie, corre la sangre», dijo en declaraciones citadas por Al Jazeera, y agregó: «Queremos que se mantengan lejos, para que la sangre no corra en nuestro país». El medio argelino Algérie Éco consignó además que Tebboune ha acusado a Emiratos de intervenir en Malí, Libia y Sudán.
La ruptura de relaciones diplomáticas es el escalón más alto de las medidas previstas en la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, por encima de la llamada a consultas del embajador y de la expulsión de personal. Implica el cierre de las misiones y el fin de la representación recíproca, sin que ello suponga por sí mismo la ruptura de relaciones comerciales o consulares, que se rigen por instrumentos distintos.
Argelia ya había roto relaciones con Marruecos en agosto de 2021 y mantiene desde entonces cerrada su frontera terrestre con ese país. Con Francia sostiene una crisis diplomática abierta que ha incluido la expulsión de funcionarios.
El comunicado argelino no detalla cuáles fueron los actos específicos que motivaron la decisión ni fija plazos para una eventual reanudación del vínculo. Tampoco se ha informado del destino del personal consular de cada país en el territorio del otro.