Las primeras horas tras el terremoto de magnitud 7,4 son una carrera contra el tiempo: mientras familiares, voluntarios, bomberos, policías, soldados y equipos especializados remueven toneladas de concreto y acero retorcido, decenas de personas continúan desaparecidas y la esperanza se aferra a cualquier sonido que pueda indicar que alguien sigue con vida. Las operaciones se concentran en ciudades como Cali, Pereira, Manizales y Quindío, en el occidente de la nación, en medio de la probabilidad de que aumente el número de víctimas mortales tras el sismo más potente que ha azotado el país en décadas. France 24 – Noticias y actualidad internacional en vivo
“Hace un momento se oían rasguños”: las horas cruciales en Colombia para hallar vida bajo los escombros