Durante su discurso de investidura, la nueva presidenta de Costa Rica se presentó como la “heredera del cambio” que, según ella, inició con su antecesor y padrino político, Rodrigo Chaves, y que prometió profundizar para “modernizar” las instituciones. Al igual que en su campaña, la mandataria derechista enfatizó en medidas para combatir el crimen y endurecer las condiciones del servicio penitenciario, como la “pronta” inauguración de una megacárcel para 5.000 presos. France 24 – Noticias y actualidad internacional en vivo
Laura Fernández asume en Costa Rica con promesas de “reforma profunda” del Estado y “mano dura”